27 de octubre de 2012

Feldenkrais, con R de Registrado

Hola, queridas amigas, queridos amigos y queridas familias. La semana pasada, FIVAN organizó en Valencia el II International Simposium On Neurorrehabilitation. Lamentablemente, no pude ir ni jueves ni viernes a las ponencias, aunque sé de primera mano (mis compis de trabajo) que había mucho nivel. Peeeeero, el sábado sí. Sin embargo, el sábado no había ponencias, sino un taller del método Feldenkrais.

Decir que yo no tenía ni idea de qué trataba Felden (abreviatura propia) y fui de novata total.

Nos dio el taller una mujer llamada Eilat Almagor (doctora, pero no médica), debe ser una de la cracks en el tema, porque se la trajeron de Israel, ni más ni menos. Ella fue ponente en los días anteriores por lo que no explicó nada de teoría sobre el método, fue todo práctico. Sin embargo, mis compañeras de trabajo (un saludo desde aquí, bonicas) sí tenían más idea porque un antiguo compañero les había hecho sesiones y le veían trabajar con este método y me dieron una breve idea. Una mezcla entre su explicación y mis impresiones para definir el método sería: Método que utiliza la conciencia corporal y del movimiento a través de la experimentación de éste último.

¿A qué os habéis quedado como estábais? Pero no me ha quedado mal, ¡eh! Podría dedicarme a inventar terapias. Bueno, ¡basta de bromas tontas! os explico:
Felden, te va guiando a través de una serie de posturas y movimientos que tiene definidos, en los que tienes que tomar conciencia de cómo se mueve tu cuerpo e ir experimentando los cambios que se producen con cada movimiento (pura biomecánica). Además, el terapeuta (que no tiene por qué ser fisio), te guía el movimiento o te controla ciertas partes del cuerpo para que éste pueda ser más armónico, más fluido, más amplio... Pero no busca un "movimiento normal", sino que pretende que experimentes diferentes movimientos (no tienen por qué ser funcionales) para saber cuáles son las posibilidades de tu cuerpo; después ya elegirás tú cómo prefieres moverte.

Almagor nos habló de tres casos:

El primero lo presentó en su ponencia y era un niño sin patología (en un congreso de neuro no tiene mucho sentido, pero bueno) que tendía a sentarse siempre de la misma manera "incorrecta" y los papás querían que "se sentase bien". Por lo que estuvo haciendo Felden y después de hacerle experimentar otras maneras de sentarse, el niño ya variaba la postura.

El segundo era un chico, PCI dipléjica con marcha autónoma sin ayudas técnicas. El caso es que el chico era actor y lo ficharon para  interpretar a un fauno en una obra. La coreógrafa, que no tenía ni idea de Felden, comenzó a enseñarle ejercicios con los que él consiguió mejorar la marcha debido a una mayor conciencia de su cuerpo y a haber explorado sus posibilidades. Destacar que los ejercicios los hacía a favor de su patrón (flexor) ya que la filosofía es trabajar lo que sí se conoce y se puede hacer.

El tercer caso era una chica, PCI también, aunque no me quedó claro cuál era su afectación, creo que hemiparética, pero con mayor afección del miembro inferior. Le habían hecho una artrodesis en el tobillo y refería dolor en el miembro inferior más afectado. La chica comenzó a hacer Felden porque es triatleta y quería poder, al menos, reducir el dolor para poder correr mejor. Después de un par de meses se podía ver que caminaba mejor, con un mejor apoyo y fluidez de la marcha y refería desaparición del dolor.

¡Todos al suelo!

Prácticamente toda la jornada estuvimos tumbados en el suelo, tanto en supino como en ambos laterales. Esto llevó a que alguien preguntase cómo trataría a una persona hemipléjica, a lo que doña Almagor contestó que, de ser posible, en decúbito lateral trabajaría con el hemicuerpo más afectado en contacto con el suelo, ya que en este caso el que realiza el movimiento es el otro y es necesario experimentar el movimiento en el hemicuerpo sano para poder integrarlo después en el afectado. Pero, evidentemente, esto es complicado, sobre todo si nos encontramos con hombros dolorosos.

Algo que no os he comentado antes es que Felden también trabaja con el movimiento imaginado para después conseguir una mejor calidad del movimiento que se va a realizar. Básicamente, juega con las sensaciones que uno tiene al moverse.

Felden se usa para todo, sobre todo porque, al parecer, no hace falta ningún requisito previo para realizar la formación; igual que Pilates, por ejemplo. Aunque, este método no sólo es terapia física, sino que, sobre todo, trabaja con el cerebro, por lo que hay mucho neuropsicólogo interesado en él, no sólo fisioterapeutas. Y, por supuesto, es marca registrada, con el sectarismo que puede llegar a conllevar.

La verdad es que en diferentes ámbitos de actuación, solemos hablar de la importancia de controlar el movimiento, la conciencia del cuerpo real y el cuerpo virtual... Y este método es algo, a priori, útil para ello. Sin embargo, considero que se necesitan ciertos requisitos para poder utilizarlo, como por ejemplo tener cierto nivel cognitivo, que en muchas ocasiones, en daño cerebral no encontramos; o su uso será limitado por la aparición de dolor en ciertas posturas.

Creo que Felden aplicado a la neurorrehabilitación está limitado y, evidentemente, no es algo mágico. No se puede aplicar para todo. Como en todo, cada caso es un mundo y hay que combinarlo con otras cosas.

Por otra parte, creo que este método podría ser muy útil en dolor crónico, sobre todo cuando existe esa hipervigilancia, esa aversión al movimiento... Algo que trabaje la conciencia corporal y del movimiento podría venir muy bien.



*Imagen tomada del Twitter de Fundación FIVAN

9 de octubre de 2012

Neuropediatría, memoria del dolor y punción seca



Hola queridas amigas, queridos amigos y queridas familias. Hoy he estado poniéndome un poco al día con la blogosfera, ya que tenía (y sigo teniendo) muchas lecturas pendientes. Una de las que he leído hoy ha sido la entrada en Edupain “Memorias del dolor infantil”. Mientras iba leyendo, me iba acordando de un pequeño debate que tuvimos en el grupo de FB deNeurorehabilitación hablando de punción seca en niños. Y me ha hecho pensar; es lo que tiene el dospuntocerismo.

Ese día comentábamos la idoneidad o no de aplicar punción seca en niños con patología neurológica. Si, dependiendo de la edad, el nivel cognitivo de un niño nos impide explicarle los aspectos de una patología y los aspectos y razones de un tratamiento, cuando nos encontramos con una patología neurológica esto se acentúa. Por lo tanto, una intervención desagradable como es la punción seca, será difícil.
Ahora, si el cerebro de un niño sin patología neurológica crea una memoria del dolor, cabe esperar que un niño con patología también. Pero, ¿será igual? Eso espero que Carlos u otra persona se atreva a responderlo. 

Partiendo de la idea de que la memoria del dolor será similar en ambas situaciones y, sin querer meterme en cómo abordar posteriormente esa memoria del dolor, planteo: 

La punción seca, a pesar de estar en vías de investigación, parece que se puede posicionar como clara alternativa a la infiltración de toxina botulínica para en tratamiento de la espasticidad. La toxina botulínica tiene un efecto medio de unos 3 meses y sin embargo, la punción seca, según el caso, iría de una semana a un mes (según mi experiencia clínica). Por lo tanto, cabría pensar que, en el caso de pinchar (punción seca) tengamos que hacerlo con más frecuencia.

Después de este planteamiento, mi pensamiento que creo que hay que tener en cuenta, si no se hace ya, a la hora de decidir si pinchar o infiltrar, es si esa memoria del dolor va a influir en el tratamiento de nuestros niños con patología neurológica o no y si esa influencia puede inclinar la balanza de nuestra decisión.

¿Vosotros qué opináis?

10 de septiembre de 2012

Cuestión de prioridades


Hola queridas amigas, queridos amigos y queridas familias. Después de unas merecidas vacaciones y un cambio de trabajo y de ciudad, vuelvo a la, no tan vieja, costumbre de escribir en este blog.

Como decía he cambiado de trabajo. Antes estaba en una asociación en la que todos los usuarios padecían alguna patología neurológica congénita  y ahora estoy en un centro de daño cerebral donde prácticamente todos los pacientes tienen Daño Cerebral Adquirido (DCA). Es decir, antes trabajaba sobre todo con niños y adolescentes y ahora trabajo sobre todo con gente de mediana edad en adelante. 

El trabajo es diferente. Y, al parecer, los objetivos también. Me explico: creo que todos tenemos claro que lo primordial es conseguir el mayor grado de autonomía posible, tanto en los desplazamientos, como en las AVD. Sin embargo, las prioridades en los grados de autonomía parece que sean diferentes en pediatría y en DCA. En pediatría el objetivo es alcanzar el mayor desarrollo psicomotor posible, con la autonomía que conlleve cada grado. En muchos casos, la deambulación es algo que ni siquiera se plantea y nos centramos más en trabajar otras formas de desplazarse y una adaptación a las AVD. Sin embargo, cuando trabajamos con adultos con DCA, esto, al menos desde el área de fisioterapia, parece que cambia y se prioriza la deambulación, aunque sólo sea en la sala y con ayuda durante unos metros, frente a otro tipo de hitos motores o la funcionalidad del miembro superior pléjico (en hemiplejias, que es lo más frecuente). 

No sé si esto lo habéis visto en más sitios o sólo lo he comprobado yo. Ya no sé si es algo que asumimos los profesionales pensando que será mejor trabajar la deambulación ya que “con ese brazo poco se puede hacer y el poco tiempo que tengo prefiero aprovecharlo de otra forma”, si es una exigencia de los pacientes, si es una exigencia de la familia… Seguramente sea un poco todo, pero no sé en qué porcentaje cada uno de los factores.

¿Vosotros también habéis observado y/o caído en esto?

PD: Mi nuevo trabajo me gusta mucho

19 de julio de 2012

Fisioterapia digestiva

Hola queridas amigas, queridos amigos y queridas familias. No es que haya surgido una nueva especialidad en fisioterapia, no preocuparse. Simplemente hoy quiero hablaros de la importancia del aparato digestivo tanto en su papel de causante como en su papel de afectado (consecuencia). Principalmente hablaremos partiendo de una base de afectación neurológica, aunque en muchas ocasiones sería aplicable a cualquier otro caso.

No quiero entrar a explicar cóoomo funciona el aparato digestivo, pero sí quiero recordar varios aspectos importantes a tener en cuenta:
  • El aparato digestivo comienza en la boca.
  • Los órganos que lo componen tienen musculatura lisa y, por lo tanto, movimiento involuntario.
  • Durante un tramo, comparte tracto con el aparato respiratorio.
  • El esófago atraviesa el diafragma.
Recuerdo anatómico


Empecemos por cómo se afecta el aparato digestivo, ya que esta afectación es la que normalmente provoca que se afecten otras estructuras o funciones.

Bien, en afectación neurológica solemos encontrarnos con mala digestión, estreñimiento o reflujo gastroesofágico (RGE) entre otros. Todo ello originado o amplificado -en el caso del RGE, que requerirá mención especial más adelante- por falta de movilidad en general, por debilidad de la pared abdominal o por un incorrecto funcionamiento del diafragma, principalmente. Aunque es obvio, tengo que recordarlo: el movimiento de la musculatura del estómago e intestinos -peristaltismo- no es suficiente para una correcta digestión, por eso necesitamos la contracción de la musculatura abdominal y la correcta contracción del diafragma -descenso- para favorecerlos. De esta manera tendremos que intentar que la persona se mueva todo lo que pueda dentro de sus posibilidades, así como trabajar la musculatura abdominal. Sin olvidarnos, claro, de la respiración para un buen movimiento del diafragma: evitaremos la respiración paradójica y reeducaremos el patrón en la medida de lo posible. Y siempre podremos ayudar a la evacuación con masaje en la pared abdominal.

*Truco: si el ombligo NO está hundido significará que la musculatura abdominal es débil.

Como os comentaba, el RGE necesita una mención especial. No está provocado por una debilidad de la musculatura abdominal, pero sí puede verse afectado por ella, ya que la digestión en el estómago será más lenta y al estar más tiempo la comida en él, habrá más episodios de RGE. El RGE también puede verse acentuado por un peristaltismo esofágico ineficaz, algo que será relativamente frecuente cuando hay una lesión cerebral. Por otra parte, la existencia de una hernia de hiato predispone a padecerlo.

El RGE se produce por el mal cierre del Esfínter Esofágico Inferior (EEI), que es quien mantiene la presión intraestomacal durante la digestión. Al no cerrar bien, el contenido del estómago, ácidos incluidos, suben por el esófago. Tenemos que diferenciar entre el RGE de tercio inferior -del esófago-, que es el que nos produce la sensación de acidez o ardor, del de tercio medio y tercio superior, que son los que pueden llegar a comprometer la vía aérea. Éstes es uno de los puntos importantes donde quería llegar.

El RGE puede refluir ácido, pero también alimento. Si es fuerte y asciende lo suficiente por el esófago, puede llegar a la glotis y colarse por la tráquea hacia los pulmones. Es lo que se llama una aspiración o broncoaspiración: una de las consecuencias de la afectación del aparato digestivo. Las aspiraciones en alguien con tos efectiva no tendrían por qué ser un gran problema, pero estamos hablando de patología neurológica, donde esta tos no suele serlo, por lo que se podrá desarrollar una neumonía por aspiración y todo lo que ello conlleva. Por otra parte, aunque no se produzca aspiración, el ácido puede provocar irritación y el consecuente broncoespasmo. Todo esto, además de la dificultad respiratoria propia, supondrá una mayor secrección de mucosidad. Esta mucosidad no se movilizará y esputará de forma correcta y, en parte, acabará yendo hacia el tracto digestivo. Si la mucosidad se acumula en las paredes del esófago, impedirá que éste detecte el bolo alimenticio descendiendo por él y, por lo tanto, no habrá movimientos peristálticos; ídem con el estómago. La pescadilla que se muerde la cola, vamos.

Otro de los puntos importantes de las consecuencias del RGE es la postura que adoptan las personas que lo padecen. Recordemos que hablamos de gente con daño cerebral, por lo que habrá una limitación en la movilidad y la adopción de una postura que no será la más adecuada. Concretamente, veremos que tienden a tener la cabeza reclinada hacia atrás y hacia un lado, ya que esto les facilita volverse a tragar y tragar más saliva para reducir el ardor y la acidez que les provoca. Además, habrá una rumiación frecuente, amarilleamiento de los dientes y aliento desagradable. Muchas veces se provocan el vómito, ya que esto les suele aliviar bastante, sobre todo si el RGE es muy constante.

El RGE tiene un tratamiento farmacológico y/o quirúrgico (fundoplicatura de Nissen). Nosotros como fisioterapeutas no podemos hacer nada directamente, pero sí podemos incidir en el resto de aspectos que os he comentado: desde mejorar la musculatura abdominal para agilizar la digestión estomacal a realizar maniobras de limpieza de vías respiratorias, trabajo postural... Y sobre todo, identificarlo y sospechar de su existencia para que el paciente o la familia (o nosotros mismos) se lo digan al médico y le haga la exploración y paute el tratamiento competente.

Tener en cuenta todo esto, también es tratar de forma global a nuestros pacientes...


Como de costumbre, están los comentarios a vuestra disposición para corregir, añadir, valorar lo que queráis.